Viendo la lluvia caer,
me acorde de ti,
de nosotros,
y de ellos.
Los corazones rotos
que por el mundo vagamos,
sin rumbo ni esperanza.
Los veo,
los toco,
y los siento.
Y envidiamos,
a aquellos felices,
que no aprecian lo que tienen.
Y envidiamos,
lo que una vez fuimos.
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